Solo a Dios la gloria
Iglesia Bautista
Koinonía
Somos una familia unida por la gracia de Jesucristo, llamada a caminar en comunidad, apoyándonos mutuamente en los momentos de prueba y celebrando juntos las victorias que Dios nos concede.
Nuestros Propósitos Fundamentales
Dios ha establecido tres propósitos para la iglesia y cada uno de ellos son de vital importancia para el cumplimiento de la gran comisión dicha por nuestro Señor Jesucristo. (Mt.28:18-20)
Exaltar a Dios
Una de las principales formas de como iglesia exaltamos a Dios es por medio de la adoración y la alabanza. Cuando la iglesia se reúne, la adoración debería ser la prioridad suprema (cf. Jn. 4:23-24).
La adoración a Dios, es el reconocimiento de que Dios es digno de ser adorado. Es la respuesta humana a la naturaleza divina. (Col.3:16, Sal. 27:8).
Edificar a los creyentes
La iglesia tiene una obligación de nutrir a los que ya son creyentes y edificarlos a la madurez en la fe. Pablo dijo que su propia meta no era simplemente llevar a las personas a la fe inicial que salva sino «presentar perfecto en Cristo Jesús a todo hombre» (Col 1:28, RVR).
Evangelizar a los perdidos
Jesús les dijo a sus discípulos: «hagan discípulos de todas las naciones». Esta obra evangelizadora de declarar el evangelio es el ministerio primario de la iglesia hacia el mundo (Mt.28:18-20).

Cases Solved
Happy Clients
Regional Offices
Legal Associates
Reuniones
Vestibulum ante ipsum primis in faucibus orci luctus et ultrices posuere cubilia Curae; Donec velit neque.

Culto de oración
Miercoles 6:30 pm

Embajadores y mensajeras del Rey
Sábado 10:00 am

Estudio bíblico para caballeros
Sábado 2:00 pm

Reunión de jóvenes
Sábado 4:30 pm

Escuela dominical familiar
Domingo 9:00 am

Reunión general
Domingo 10:15 am
Nuestros Valores Centrales
Somos una iglesia centrada en valores que glorifican a Dios y edifiquen a sus santos.

Centrados En Cristo
Jesucristo es el centro de nuestro modelo de vida y ministerio; Es la cabeza de la iglesia y único camino para llegar al Padre; Él es el fundamento de la iglesia, y autor y consumador de nuestra fe (Col. 1:15-20).
Centrados En La Biblia
Las Sagradas Escrituras son la fuente única de enseñanza infalible para la vida espiritual y el ejercicio del ministerio de la iglesia; En ella fundamentamos nuestra creencia en Jesucristo por quien tenemos vida eterna, y por ella nuestra esperanza se conserva en Dios (2 Tim. 3:16).
Santidad
Acordamos este valor basados en el solemne mandato que nos hace nuestro Dios a ser santos porque Él es santo, mandato que también fue declarado por el mismo Señor a través del apóstol Pedro cuando dice que sin Santidad nadie verá al Señor y que todos los que servimos a Dios debemos andar en santa y piadosa manera de vivir (1 P. 1:16, Heb. 12:14)
Integridad
Entendemos que el ser humano sin Cristo está corrompido y sólo a través de El puede ser libertado del pecado para vivir una vida íntegra y abundante. Procuramos reflejar el carácter de Cristo en todas las dimensiones de nuestras vidas. La Palabra de Dios nos enseña que la integridad nos mantiene resguardados de las consecuencias negativas de no ser íntegros (Ti.2:7).
Servicio A La Comunidad
Las escrituras nos mandan a amar incondicionalmente al prójimo, a servir a los demás en amor, cuidando siempre su dignidad como criatura especial de Dios. Somos sal de la Tierra y luz del mundo y procuramos que nuestras buenas obras animen a las personas a acercarse a Cristo y a dar gloria a Dios (Mr.10:45).
Fraternidad
Somos una sola familia y un cuerpo en Cristo, por lo que cada uno procurará el bienestar de su prójimo, haciendo con los demás lo que quisiéramos que hagan con nosotros. Tenemos el mandato de amarnos unos a otros con amor fraternal y ser sensibles a las necesidades de los demás con humildad y sencillez (Jn. 13:35, Mat.7:12).
Oración
En Mateo 7:7, el Señor nos habla de orar con perseverancia. Pedir implica humildad y conciencia de necesidad. Pedir presupone la fe en un Dios personal con el cual podemos comunicarnos. Cuando uno pide, espera una respuesta. El tener esa fe hace que la oración sea cálida y personal (Hch. 2.42, Jn. 14:13-14).
Excelencia
Nuestro Señor y Dios es perfecto, y lo que ha hecho, hace y hará también lo es; consideramos que no merece menos que la excelencia en todas las cosas que hagamos en su nombre y para su gloria. Procuramos dar cumplimiento a su mandato de hacer todas las cosas de corazón como para el Señor y no para los hombres (Col. 3:23).
Próximos Eventos
Julio
Miren cuán bueno y cuán agradable es que los hermanos habiten juntos en armonía.